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RAÚL MUÑOZ DE LEÓN

FILOSOFÍA ANECDÓTICA

Son muchas las autoras y muchos los autores de los diferentes géneros literarios, para quienes la vida es una cuestión muy importante como para tomarla en serio. Penalidades, esfuerzos, sacrificios, altibajos y más tristezas que alegrías, forman el círculo vital de las personas como seres humanos. Por eso hay que buscar siempre la oportunidad de reír, de tomar la vida con optimismo y filosofía para hacerla más llevadera. Un medio para lograr esto es la anécdota, entendiendo por tal como relato breve de un hecho o suceso curioso, expuesto a veces con ironía, del que puede desprenderse una enseñanza moral o religiosa

Tiempos violentos son los que nos ha tocado vivir; agobiados por una cada vez más grande ola de homicidios, "levantones", secuestros y desapariciones. Los y las cabezas de familia, salen por la mañana a cumplir con la jornada laboral, y no saben si regresará a su casa, o si volverán con vida, o si encontrarán a su familia completa… "Ojos que te ven partir, cuando te verán volver".

Usaré en este Panorama algunas anécdotas, expresando mi respeto y consideración a las personas que eventualmente cite en el texto anecdótico, lo cual no tiene más propósito que darle certeza y realidad a la narrativa y generar una dinámica que provoque la risa del lector y traiga un recuerdo gracioso del momento en que se dio. Espero lograrlo.

Educación Cívica era en mis tiempos, una materia que se impartía en tres cursos: "El Hombre y la Sociedad", era el título del primer curso; el segundo se titulaba "El Hombre y la Economía", y el tercero correspondía a "El Hombre y el Derecho". Los tres con libro de texto de Benito Solís Luna.

Respetado por alumnos y docentes, y en general por la sociedad era el licenciado Ezequiel Cisneros Rocha, promotor de la oratoria en Gómez Palacio, se desempeñaba como secretario del Ayuntamiento cuando fue presidente municipal el doctor Francisco Galindo Chávez y combinaba la política con la docencia. Tenía a su cargo el primer curso de Civismo y nos exigía a sus alumnos usáramos corbata al asistir a clase. Fuéramos en camisa, playera o camiseta, no importaba, pero eso sí con corbata. Su clase era lunes, miércoles y viernes a las tres de la tarde.

Nosotros los alumnos, solíamos jugar unas "21" de basquetbol en las canchas de la escuela antes de entrar a clase de Civismo, así que nos presentábamos en el salón sudados, sucios y con el cabello revuelto. Teníamos un compañero, Jesús Trejo López, de abundante y rizada cabellera. En cierta ocasión, cuando el maestro Cisneros ya estaba en el salón, se presentó Trejo con el cabello alborotado. Al verlo el maestro le ordenó "a la peinada", y Chuy, asustado dio media vuelta, abandonó el aula y se presentó hasta la siguiente clase. El maestro le reclamó porque no regresó y Trejo le contestó, "pues me dijo que me fuera a la peinada y me fui a mi casa". Yo te dije que te fueras a peinar", lo que provocó la risa de todo el grupo.

Coincidirán conmigo pocos o muchos en el sentido de que lo anecdótico es lo que le da sabor a la vida. Tengo tres anécdotas que platicaba muy sabrosamente Francisco Rocha Rodríguez, exalumno del Instituto "18 de Marzo", de extracción campesina, pues era originario del ejido Reforma, Municipio de Gómez Palacio, abogado de profesión, egresado de la Facultad de Derecho de la UNAM. Era simpático, mordaz, irónico, noble de corazón y carismático.

UNA. La del tipo aquel que cuando confesaba su edad, sus amigos y compañeros le decían: "¿Oye, pero si no eres tan viejo, porqué estás tan deteriorado?". Y contestaba el individuo: "Es que la vida me ha dado muchos golpes". Y le replicaban: "Que puntería, todos en la cara".

DOS. Ya dije que Rocha era del medio rural. En cierta ocasión fue invitado por un amigo a comer en casa de éste, invitación que aceptó nuestro personaje. La esposa del anfitrión al saber que el invitado era de rancho incluyó en el menú un platillo típico mexicano hecho a base de nopales, que en su momento Rocha rechazó, argumentando como excusa que no le gustaban, además de afectarle el sistema digestivo. El que lo había invitado se sorprendió y le reclamó: "Cómo es posible Rocha que siendo del campo, no te gustan los nopales". Impasible, tranquilo, Rocha refutó: "también hay alfalfa, y no por ser ranchero me va a gustar". Contestación lógica e ingeniosa.

TRES. Un tipo engreído y de sangre pesada, presumía que cuando asistía a una reunión social, procuraba ser de los primeros en llegar y de os últimos en retirarse, para no dar oportunidad, decía, de que los demás lo atacaran y lo hicieran pedazos con sus comentarios. Así lo hacía, por lo regular. Pero en cierta ocasión tuvo necesidad de ausentarse con mucha anticipación a la terminación de la reunión; así que queriendo ser simpático, cosa que no logró, se puso de pie y dijo: "Compañeros, lamento retirarme, ciertos asuntos de importancia reclaman mi presencia. Ahí les dejo mi honra para que la destruyan". Uno de los asistentes le contestó; "Ve sin cuidado, amigo, no se puede destruir lo que no se tiene". Los demás soltaron la carcajada y continuaron con su reunión.

r_munozdeleon@yahoo.com.mx

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Escrito en: Raúl Muñoz de León Panorama

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