PRECAMPAÑAS ILEGALES E INÚTILES
Un día sí y otro también nos enteramos de las actividades que llevan a cabo los abanderados de los diferentes partidos y coaliciones que disputan la Presidencia de la República.
Claudia, del Partido Morena, y sus aliados, el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista de México y Xóchitl, de la Coalición Fuerza y Corazón por México, con los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática; y Samuel, que se la estaba rifando solito con el Partido Movimiento Ciudadano, pero presionado por la crisis que él mismo generó en Nuevo León, por su ambición de poder, tuvo que retirarse de la contienda; de él, no tiene caso hablar.
Las dos damas andan en "precampaña", la cual es una farsa en la que participan los actores políticos, desde el Instituto Nacional Electoral, el Presidente de la República, los dirigentes de los partidos y claro, los "precandidatos".
El INE, porque siendo el árbitro electoral no hace valer su autoridad y llama al orden a los que están violentando, de manera cínica y descarada las normas electorales y la propia Constitución Política, y los demás porque toleran, soportan o sufren la violación a las reglas de este juego político que se llama elecciones.
Lo cierto y verdadero es que Xóchitl y Claudia andan desde hace tiempo, en abierta y clara campaña político-electoral, haciendo compromisos, ofreciendo apoyos, prometiendo programas de obras y, desde luego, pidiendo el voto; con amplia difusión de sus propuestas en los medios de comunicación, los electrónicos, sobre todo.
Visitan colonias populares, comunidades rurales, organizaciones sociales, asociaciones de carácter patronal, sindicatos de trabajadores, en fin, al electorado en general. Por eso decimos que se trata de una perfectamente bien montada obra de teatro, que va de la comedia a la tragedia, pasando por el drama ya que tal situación se presentará una vez que las cosas se pongan en su lugar.
La esencia de las precampañas políticas tenía sentido y justificación su costo, cuando había competencia al interior del partido hegemónico. Cuando varios militantes manifestaban su aspiración de ser el candidato del partido para determinada elección y entonces la dirigencia los ponía a competir, enfrentándolos ante la militancia para ver y saber cual de los aspirantes tenía más aceptación entre las organizaciones del partido, y así tener elementos para justificar su decisión. Los aspirantes realizaban una precampaña entre los comités seccionales, sin adquirir compromisos ni ofrecer apoyos o ayudas, porque esto se le dejaba a quien fuera nominado candidato.
Pero esta era una patraña, porque la cúpula partidista ya tenía medido con antelación, en favor de quien iba a resolver. Así las cosas, en realidad la competencia era intramuros del partido, pero por lo menos dejaba contenta a la jauría de lobos hambrientos que querían sangre.
En varias ocasiones se presentó la amenaza de organizaciones y sectores de abandonar el partido por las acciones antidemocráticas para designar a candidatos, y quedaba en eso, en simples amenazas. Pero en 1988 se produce la fractura del hegemónico. Inconformes con las reglas del juego impuestas por quien era Presidente de la República y decepcionados con la forma de designar al candidato, personajes de primer nivel renunciaron al partido, para formar la corriente democrática que dio origen al PRD.
En el caso de los actuales actores políticos ni Claudia, ni Xóchitl tuvieron ni tienen competencia. Hablando de Morena, su jefe el Presidente de la República destapó a seis corcholatas que finalmente no le dieron pelea a Claudia pues aceptaron sin "chistar" los resultados de las encuestas. En la coalición que postula a Xóchitl, tampoco hubo competencia ya que Beatriz Paredes, que aparecía como buena opción, se retiró de la contienda antes de la pelea.
En fin, si no hay competencia al interior de los partidos no se justifica ni tienen razón de ser las precampañas electorales, mucho menos las elevadas cantidades de dinero de los recursos públicos que se gastan en algo que no tiene trascendencia.
r_munozdeleon@yahoo.com.mx