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Pequeñas especies

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Agosto de cinco estrellas

M.V.Z FRANCISCO NÚÑEZ GONZÁLEZ

Que gratos acontecimientos traen a mi mente este mes tan especial, donde vuelven a florecer los recuerdos, así como las bellas campiñas que disfruté en los inicios de mi profesión, donde se reproducían mágicamente los pastizales para el sustento del ganado en este mes de lluvias que devolvía la vida su verdor, dando origen al nombre de agostaderos.

Me encontraba a unos meses de haberme graduado, trabajaba de veterinario de gobierno en los campos del valle de Súchil, Durango, colindando con el estado de Zacatecas. Cada fin de semana me dirigía a Torreón para disfrutar con la familia, luego regresaba al trabajo el lunes a primera hora.

Estaba soltero con veintidós años de edad, no era muy afecto a las fiestas y discotecas que se encontraban de moda en aquellos años de mi juventud, a comparación de mi hermano Javier, que andaba de fiesta en fiesta los fines de semana con su amigo Alejandro, en una ocasión me invitó a la boda de su prima, aún recuerdo aquel inolvidable día que cambiaría mi vida.

Estando en la boda me llamó la atención una linda chica en especial, había sido mi vecina años atrás pero nunca cruzamos palabra alguna por encontrarme la mayor parte del tiempo fuera de casa estudiando en la ciudad de Durango.

La invité a bailar y no dejamos de charlar, me sentí completamente cautivado por su personalidad y su bella sonrisa, dándome cuenta del tiempo maravilloso que había dejado pasar al no haberla conocido con anterioridad, bailé con ella toda la noche, mi hermano y su amigo que resultó también ser primo de ella, se fueron a otro evento y me dejaron felizmente abandonado en la boda, horas después regresaron para llevarme a regañadientes a casa.

Fue así como encontré a la mujer que cambiaría mi destino y pusiera fin a mi soltería, pasaron cinco años y desposarla, precisamente para un mes de agosto. Desde entonces hemos realizado nuestras vidas felizmente unidos, con aquel pacto que hicimos frente al altar, que continúa siendo la base de nuestro viejo hogar. El Señor me envío la mejor esposa que un veterinario pudiese tener, en las duras y en las maduras he contado con su apoyo para salir adelante en mi profesión que no fue fácil, ha sido mi compañera de toda la vida, formadora de dos generaciones, abuela consentidora columna vital de la familia.

Cuántos agradables recuerdos guarda este mágico mes de agosto. Celebramos nuestro cuadragésimo aniversario de bodas, así como el nacimiento de la primogénita de mis cuatro hijos, también festejamos el décimo primer aniversario de bodas de los padres de mis nietos, precisamente del milagro maravilloso que devolvió mi añeja juventud, y el deseo de aferrarme más a la vida al convertirme en abuelo, que también lo celebramos en este mes de agosto , y para cerrar con broche de oro, festejamos el Día del Veterinario, hermosa profesión que me ha dado con creces lo que soy, en casa somos cuatro veterinarios, mis tres hijas y un servidor, todos dedicados a la salud de perros y gatos.

"Brindo por el mes agosto, de testigo van mis años, por los acontecimientos sin arrepentimientos sellados con mis recuerdos, agradeciendo al Creador haberme dado el honor, de hacer de mi vida, lo que más me cautivó".

pequenas_especies@hotmail.com

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