El cruce fronterizo, entre Piedras Negras y la ciudad de Eagle Pass, no fue el único afectado por el incremento en el flujo migratorio.
Diariamente, automovilistas que transitan por la carretera federal número 57, reportan la presencia de grupos de migrantes caminando por la orilla de la vialidad, entre hombres y mujeres, así como una gran cantidad de menores de edad. Los reportes son a partir de la termoeléctrica en el municipio de Nava, donde descienden del ferrocarril y comienzan a caminar hacia Estados Unidos.
Tan solo durante la tarde de este lunes, al mismo tiempo del cierre del puente internacional se reportó el ingreso a la ciudad de Piedras Negras de alrededor de 500 personas en condición de migrantes y las cuales, se dirigieron directamente al río Bravo, por el paraje conocido como las adjuntas.
Dicho punto queda río abajo, inclusive más al sur de donde Texas colocó una barrera de boyas en las aguas del Bravo, más alejado de la zona urbana, poniendo en riesgo su vida, pues durante la semana pasada se reportó que un grupo de 14 personas fueron arrastradas por la fuerte corriente.
Este cruce fronterizo, entre Piedras Negras y la ciudad de Eagle Pass, no fue el único afectado por el incremento en el flujo migratorio, pues a las dos de la tarde se hizo lo propio en el cruce fronterizo ubicado entre Lukeville, Arizona y Sonoita, Sonora, donde también se suspendió el tránsito de automóviles por dicho lugar hacia Estados Unidos.
"Estados Unidos continúa viendo mayores niveles de encuentros con migrantes en la frontera suroeste, impulsados por contrabandistas que trafican con desinformación para aprovecharse de personas vulnerables y alentar la migración", dio a conocer CBP a través de un comunicado emitido durante este lunes 27 de noviembre.