Hace unas semanas era un simple rumor, pero en días pasados tomó fuerza la versión de que para la temporada 2024 de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) los Rieleros de Aguascalientes pasarán a jugar en Reynosa; el último hecho es que esta semana se iniciaron las obras de remodelación del parque Adolfo López Mateos. El alcalde de la fronteriza ciudad apareció en su cuenta de Twitter para preguntar a esa afición ¿si regresara un equipo de beisbol de LMB a Reynosa, qué nombre les gustaría que llevara? En un palco del Estadio Monterrey se reunieron recientemente; el alcalde de Reynosa, el director del deporte, Saúl Soto, el ingeniero José Eustasio Álvarez Flores, presidente de los Rieleros de Aguascalientes, y un representante del partido que gobierna en Tamaulipas y en Reynosa.
Hace poco más de un año, el ingeniero Eustasio Álvarez, dijo que la permanencia de los Rieleros en Aguascalientes, dependía del apoyo que brindara el gobierno del estado a la organización rielera; en ese entonces Tere González, de extracción panista, ya era gobernadora electa. La petición concreta del club, era contar con el apoyo para construir un nuevo estadio, debido a que el Romo Chávez ya es bastante obsoleto. Lo cierto es que en los últimos años Rieleros ha batallado para terminar las temporadas, esta franquicia es propiedad del gobierno estatal, y además existe un patronato, integrado por pequeños empresarios, al frente de quienes se encuentra José Eustasio Álvarez Flores. La venta de jugadores importantes cerca del final de la temporada, ha sido un común denominador en los Rieleros, con la intención de aligerar la carga de los fuertes gastos de operación.
Hasta ahora lo único oficial por parte de la LMB, es que para 2024 habrá dos nuevas plazas, Querétaro, con los Conspiradores, y Chihuahua, aunque no se sabe si el nombre de batalla será Dorados o algún otro. La expansión a 20 equipos se dará con la llegada de estas dos nuevas plazas, pero nunca se puede descartar un cambio de plaza, como el de Aguascalientes a Reynosa, o algunos otros que se dieron en los últimos años, como la llegada de la franquicia de Veracruz a Dos Laredos o Delfines de Ciudad del Carmen a Durango. El problema de Aguascalientes es grande, porque a pesar de haber tenido algunos equipos de playoff, las asistencias en el Romo Chávez son muy pobres; el inmueble es poco funcional y carece de estacionamiento, a pesar de que se encuentra en una zona céntrica.
Lo que sí es un hecho real, es que la situación económica que se vive en el país, se ha visto reflejada en algunas organizaciones del beisbol, lo que año con año desencadena una serie de comentarios sobre el cambio de franquicias. Hay organizaciones como Diablos Rojos del México, Leones de Yucatán, Toros de Tijuana y Sultanes de Monterrey, que operan con finanzas sanas, lo que les permite tener equipos competitivos y aspirantes al campeonato. Para beneplácito de la afición lagunera, los Algodoneros se han sumado a ese grupo de organizaciones sólidas, y este 2023 esa situación ha provocado un gran entusiasmo entre sus seguidores, al mantenerse en los primeros lugares de la Zona Norte a lo largo del calendario regular. La respuesta del público en el estadio de la Revolución ha sido grande, y esas son buenas noticias.
Otra de las franquicias que trabaja con problemas, es la de Generales de Durango, también con un estadio pequeño y poco funcional; este 2023 Durango inició con buen ritmo la temporada, sin embargo, la respuesta del público deja mucho que desear; la situación no se entiende, pero lo que sí es un hecho es que de no haber respuesta positiva en Durango, los Generales podrían cambiar de sede, y ya se ha mencionado al Puerto de Mazatlán como su destino. Pasaron muchos años, desde que se fueron los Alacranes de Durango, para que el beisbol de la LMB regresara a la Perla del Guadiana, y ahora que por fin el sueño se hizo realidad, es muy triste que la respuesta del público no corresponda al gran esfuerzo de esta directiva. La ofensiva de Generales es muy buena y hay tiempo suficiente para conseguir un boleto a la postemporada.
Y anoche una muy mala salida de Joe Van Meter, al parecer aquejado por problemas en la corva; el estadounidense dejó el juego después de conseguir apenas un out y recibir seis imparables consecutivos. El martes fue Braden Webb y ahora Joe Van Meter, los abridores uno y dos de Unión Laguna tuvieron pésimas salidas, y la situación se torna muy complicada, ante la ausencia temporal de Aldo Montes, la irregularidad de Luis Gámez, y la salida muy titubeante de Yoanys Quiala, en su primera aparición como algodonero. Los problemas en el pitcheo son grandes y requieren atención inmediata, porque ese gran esfuerzo que ha hecho la directiva que encabeza Guillermo Murra Marroquín, podría ser infructuosa, a pesar de la millonaria inversión que se hizo con el objetivo de tener un equipo contendiente.