No cabe duda que la actual directiva de los Algodoneros de Unión Laguna, además de buscar el título de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) en este 2023, se trazó objetivos que pretenden convertirla en una organización ejemplo para muchas de las que integran el circuito; hoy se cuenta con un equipo ampliamente competitivo, además existe una gran comunión entre el plantel y su afición, por lo que cada juego en el estadio de la Revolución se ha convertido en una auténtica fiesta deportiva, y más en los juegos de playoff, como los que ahora se celebran frente a Tecolotes de los Dos Laredos.
Los 8 mil o más aficionados que por juego se han dado cita en el estadio de la Revolución, se han convertido en una fuerza muy especial para cada elemento de estos Algodoneros, que viven un gran momento. Como ha jugado Unión Laguna en estos playoffs, el equipo que pretenda vencerlo tendrá que desplegar un gran beisbol, con mucha garra y motivación. Los Algodoneros no dependen de uno o dos jugadores, está demostrado que cualquiera puede ser el héroe ofensivo, aunque algunos se encuentren en un slump; en el pitcheo es igual, puede haber uno o dos lanzadores a quienes no les vaya bien, pero hay otros que levantan la mano y sacan adelante al equipo; defensivamente sucede lo mismo, en cualquier momento viene un error costoso, pero ese mismo elemento saca la casta, o bien, algún compañero saca la casta y resuelve el problema.
Después de cada juego ganado se nombra al jugador más valioso y en Unión Laguna generalmente hay más de un elemento que merece la distinción. El entusiasmo de la afición en este 2023 supera a lo que se vivió en 1990, cuando Unión Laguna ganó a Tecolotes la serie por el título de la Zona Norte, en aquel tiempo hubo un júbilo mesurado, quizá porque se conocía el poderío de los Bravos de León; hoy la situación es muy diferente, este Unión Laguna tiene las herramientas necesarias para ser campeón del Norte y encarar la Serie del Rey con amplias posibilidades de éxito. Jugadores como Jonathan Villar, Juan Carlos Escarra, Thomas McIlraith, Jake Jewell, José Torres, Braden Webb, Joe Van Meter, Edgar Robles, Dean Nevárez y algunos más, son jugadores que en el papel convierten a los Algodoneros en un equipo que puede coronarse en el Norte, con grandes posibilidades de vencer a Puebla o Yucatán en la serie por el título.
Dentro de este proceso para transformar a Unión Laguna en equipo protagonista y favorito, mucho que ver tiene el trabajo de José Molina, un elemento con amplia experiencia en la pelota de Estados Unidos y Ligas Mayores; la llegada del boricua a la dirección del equipo, poco a poco se convirtió en factor para que este equipo tuviera una cara muy diferente a la de la primera parte de la temporada; hoy el conocimiento del beisbol que tiene Molina se combina con su capacidad para mantener unido a todo el grupo de 32 jugadores.
El equipo se encuentra muy comprometido y evidentemente motivado, con la intención de trascender, y eso es igual a ganar la Serie del Rey, para terminar con un ayuno de 73 años sin saborear las mieles de un campeonato; hoy parece ser una oportunidad inigualable. La directiva ha tenido la gran idea de traer a exjugadores de este equipo, que en su momento dieron muchas satisfacciones a la afición lagunera; de la década de los setenta, el máximo exponente es Antonio Pollorena, invitado para lanzar la primera bola en el segundo juego del playoff ante Sultanes de Monterrey; un día antes fue el turno de Juan Manuel Palafox, referente de este equipo al final de la década de los 80 y principios de los noventa; también fue reconocido Hilario Rentería, el “Gran Jefe” que desde el montículo del estadio de la Revolución, brindó muchas satisfacciones a los aficionados.
Raúl Valverde, Federico Castañeda, Lauro Cervantes y Ramón Abril también fueron distinguidos; una felicitación a la directiva por reconocer el trabajo de gente de beisbol, y no de otros deportes o la farándula.
Y dentro del reconocimiento a la afición que apoya a los Algodoneros, uno muy especial para la porra de “Los Enmascarados”, un grupo de entusiastas seguidores de la causa guinda, que en cada juego en el estadio de la Revolución en este playoff, han sido parte importante del gran espectáculo que hoy se ofrece; la monumental bandera que se extiende en la tribuna por el jardín izquierdo, ofrece un espectáculo inigualable, que enchina la piel, y más, acompañada por las notas del Himno de los Algodoneros, que con mucha pasión y fervor entonan los asistentes al estadio de la Revolución. Sí, muchos años tuvieron que pasar para que en La Laguna se vivieran momentos de gran alegría como los actuales en la Comarca y especialmente en el interior del estadio e la Revolución; la ilusión es grande y el campeonato es la meta final.