Guillermo Murra Marroquín, propietario de los Algodoneros de Unión Laguna, ha dicho en reiteradas ocasiones que la prioridad del equipo, de cara a la temporada 2024, es el regreso de Didi Gregorius a la organización, el jugador holandés tendrá una aventura por el Medio Oriente, en donde los millonarios jeques decidieron hace tiempo incursionar en el beisbol, para ello contrataron a varios elementos que destacaron en Grandes Ligas, para desempeñarse como jugadores, mánagers e instructores, en esa plantilla está Gregorius, que al terminar su compromiso por aquellas lejanas tierras, podría regresar a la Liga Mexicana de Beisbol el año entrante; el retorno de Didi sería una excelente noticia para el equipo, ya que el problema del campo corto estaría resuelto, además con un bateador de mucho respeto. Hasta ahora la única noticia oficial es que Albert Lara seguirá con los Algodoneros, y Jesse Castillo con Olmecas de Tabasco, o bien otra organización a la que podría ser negociado.
Otro tema relevante es el de Juan Carlos Escarra, ya que Unión Laguna ha manifestado la intención de conseguir sus derechos en forma definitiva; el jugador cubano estadounidense llegó a los Algodoneros cuando ya había vencido el plazo para movimientos con derecho de retorno, y eso quiere decir que por reglamento Escarra no puede jugar en 2024 con Toros de Tijuana, el jugador legalmente pertenece a Algodoneros de Unión Laguna, pero al recibirlo “a préstamo” fuera del plazo establecido, es muy probable que exista un acuerdo de palabra entre ambas directivas, para que Escarra sea negociado a otro equipo, o incluso al mismo Unión Laguna.
En un armado del infield lagunero para 2024, Escarra en primera base, Lara en segunda y Gregorius en el campo corto, es una apuesta muy atractiva, que podría complementarse con Jonathan Villar en tercera base; el tema de la receptoría merece mucha atención, ya que al equipo nada mal le caería un catcher “Top”, que pueda complementar lo realizado por Alejandro Flores y Dean Nevárez; se antoja un elemento de calidad, y perfectamente identificado con esa posición, por hablar de algunos años atrás, un Sergio “Kalimán” Robles, Francisco “Paquín” Estrada o Adán Amezcua; el buen trabajo defensivo de un receptor es fundamental en todo equipo aspirante al éxito, y en Algodoneros sería muy positivo que se considerara reforzar esa posición tan importante.
Para el jardín izquierdo se pueden buscar mejores opciones que Allen Córdoba, con el debido reconocimiento al profesionalismo del panameño; Edgar Robles es la mejor opción para el jardín central, con Nick Torres en el derecho, aunque en 2023 a la ofensiva del californiano le haya faltado consistencia; Torres suele caer en prolongados slumps de bateo, aunque de pronto resurge para conectar el batazo importante; de su guante en esa pradera no puede haber ninguna queja.
Si el bateador designado se cubre con un auténtico cuarto bate, la directiva daría una muestra clara de al menos pretender que se llegue a las mismas instancias que en la última temporada. Con la nueva reglamentación en cuanto al número de extranjeros, se podría tener una muy buena banca, que mantenga el nivel en casos de emergencia. El pitcheo también requiere ajustes y deberán hacerse después de un minucioso análisis de la actuación de todo este departamento en 2023.
Elementos como Aldo Montes y Braden Webb deberían tener un lugar seguro en la rotación de abridores; en el caso de Joe Van Meter, habrá que estar muy pendientes de su estado físico, ya que en la última temporada perdió varias salidas debido a las lesiones, el estadounidense fue anunciado como refuerzo de los Naranjeros de Hermosillo en la próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), y será un buen parámetro para evaluar sus condiciones. Luis Gámez no pudo escapar de la irregularidad y su brazo aun con la calidad que se le conoce, no estuvo a la altura, sobre todo en juego de playoff, en donde más se necesitaba un lanzador consistente.
En los relevos, McIlraith, Torres, Jewell e Ibarra deben tener seguro su regreso; con Tyler Wilson, Tim Peterson, Miguel Vázquez, Rafael Pineda, Josh Corrales y Alberto Leyva, en análisis sobre su posible retorno; a considerar el caso de Juan Noriega, un relevo normalmente confiable, que en 2023 la pasó en recuperación, por lo que se estima que después de participar en la LMP, estaría listo para reportar con Unión Laguna en el nivel que se le conoce. Dos brazos abridores de calidad y un par de relevistas “Top” vendrían a redondear un departamento que debe ser sólido en todo equipo aspirante. Aparentemente falta mucho para el arranque de la temporada 2024, pero el tiempo pasa muy rápido, y en Unión Laguna debe haber actividad permanente de oficina, sobre todo entre los encargados de armar un equipo competitivo.