(FERNANDO COMPEÁN)
Vecinos del primer y segundo cuadro de la ciudad manifiestan su inconformidad debido a la música estridente de antros y bares en el sector, tanto en lo que corresponde al perímetro de la Alameda Zaragoza como en el Paseo Morelos, por lo que piden a las autoridades municipales atender la problemática, que es reincidente cada fin de semana.
La densidad poblacional en el Centro de Torreón es cada vez menor, de acuerdo a la estadística del Instituto Municipal de Planeación y Competitividad (Implan), este sector se ha ido quedando solo y cada vez es menor el número de familias que habitan aquí, por lo que cada vez son más negocios y bares los que operan en esta zona, que se ha tornado más y más ruidosa, por la competencia entre antros y bares por llamar la atención de los jóvenes.
Según la normativa municipal, sería la Dirección de Inspección y Verificación la que se deberían encargar de los operativos para controlar que antros, bares y cantinas cumplan con la Norma Oficial Mexicana respecto a ruido de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
La Norma Oficial Mexicana (NOM) respecto a ruido establece que de 9:00 a 21:00 horas, los límites son 68 decibeles, pero de las 22:00 horas a las 3:00 de la mañana, son 65 los decibeles permitidos.
La NOM-081-Semarnat-1994 señala que, para las zonas residenciales, el límite máximo permisible de nivel de sonido emitido por fuentes fijas es de 55 decibeles entre las 6:00 y las 22:00 horas. De las 22:00 a las 6:00 horas, es de 50 decibeles. Para las zonas industrial y comercial, el límite máximo permisible es de 68 decibeles entre las 6:00 a 22:00 horas y de 65 de 22:00 a 6:00 horas.
De acuerdo a los vecinos que conviven cada fin de semana con los establecimientos cercanos a la Alameda y al Paseo Morelos, el volumen del ruido supera los decibeles permitidos, y al interior de los negocios, se alcanzan hasta 80 ó más.
El ruido trae consecuencias a nivel nervioso, alteraciones, pérdida de sueño, sensación de irritación y enojo, por lo que está muy relacionado con la salud mental y con el derecho a la tranquilidad que todos los ciudadanos tienen.
SIGUE PENDIENTE
La Unidad de Protección Ambiental de Torreón (UPAT), conocida de inicio como Policía ambiental, sigue en la cancha de los regidores. De acuerdo con la Dirección de Medio Ambiente, las quejas por ruido es uno de los temas más sensibles en esta ciudad y durante muchos años ha permanecido porque no se dan abasto en la aplicación de la Ley. Esto se refiere a los vecinos que se quejan de otros colonos de su sector que tienen bocinas con música en un sonido excesivamente alto, y muchas veces, a altas horas de la noche.
Se reciben quejas de manera continua a través de Atención Ciudadana, de Gobernanza, y directamente llegan a Medio Ambiente, hay una unidad que se conformó llamada brigada Bájale y Respeta, donde se tienen decenas de quejas todos los días.
De acuerdo a la Dirección de Medio Ambiente del Municipio, se busca contar con un número de inspectores y de policías, de manera coordinada, puedan conformar esta unidad especializada y puedan atenderse los asuntos más específicos de esta área.