Columnas Social columnas editoriales SOCIALES

Columnas

Vibremos positivo

La tierra hueca

CLAUDIO PENSO.-

Desde Julio Verne en su Viaje al centro de la tierra hasta hoy, el hombre ha fantaseado, afirmando y negando la existencia de vida intraterrestre con civilizaciones evolucionadas, interconectadas entre sí y con nosotros. Quienes defienden esta creencia aseguran que hay una abertura en cada polo, secreto que ha sido disimulado y enmascarado por gobiernos y organizaciones científicas. Estas afirman que no es posible la vida en el interior de la tierra. Sin embargo, las excavaciones sólo han alcanzado los doce mil metros en Siberia, lo que representa apenas el 0,1 por ciento del diámetro terrestre.

Hay algunas preguntas sugestivas que plantean incógnitas: ¿Por qué se encuentran semillas, plantas y árboles tropicales flotando en el agua fresca del interior de los icebergs?

¿Por qué miles de pájaros y animales tropicales emigran al norte durante el invierno?

¿Por qué hace más calor en los Polos que a 1500 kilómetros de distancia de ellos?

¿Por qué el viento norte del Ártico se vuelve más caluroso a medida que uno traspone los 70 grados de latitud?

Halley, el descubridor del cometa, coincide en que el polo magnético debería estar siempre posicionado en el mismo lugar que el polo geográfico. Describe el interior de la tierra con océanos, continentes y un sol que da vida, sin noches y un clima tropical. En el centro de las aperturas de cada polo no habría gravedad y el mar se hundiría por ellas hasta dar la vuelta, estableciendo una ruta naval y migratoria.

El termómetro marcaba - 50° en el Polo Norte cuando, en 1926, el almirante Byrd y tres personas se encontraron con un oasis de vegetación, surcado por ríos y animales exóticos, con un sol cálido. Un mundo dentro de otro mundo.

Intentó regresar al lugar en varias expediciones, pero nunca lo encontró. Al referirse a ese paraíso perdido exclamó: "Me gustaría ver esta tierra más allá del polo Norte. Esta tierra que es el centro del gran Misterio".

En nuestro interior hay probablemente mucho más que lo que reconocemos.

¿Qué paraísos podrían habitarnos?

Talento inexplorado, capacidad de resiliencia, más y mejor percepción del universo circundante, valor para vivir sin miedo a la oscuridad y tantos otros dones que aún no han sido descubiertos.

Vivimos sólo en la superficie de nuestra tierra hueca. Seguramente nos sorprendería el paraíso perdido que aprendimos a negar. Esa es nuestra esencia. Un viaje a nuestro centro.

Te invitamos a seguir nuestras redes sociales en Facebook como vibremospositivo, en Instagram como @jorge_lpz, @vibremos_positivo2020 y @claudiopenso, escríbenos a jorge@squadracr.com

Leer más de Columnas Social

Escrito en: Vibremos positivo

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Columnas Social

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2162810

elsiglo.mx