¿Te ha pasado que antes de tener tu menstruación te sientes fuera de ti? A mí también.
Mi menarquía (primera menstruación) llegó cuando recién cumplí 13 años. Desde entonces, unos días antes de menstruar me he sentido fuera de mí, como si otra persona se apoderara de mis emociones y pensamientos; como si de pronto brotara otra personalidad, y no una muy agradable que digamos.
Entre malestares físicos y este sentir de no ser yo, todo el tiempo pensé que era algo normal. ¿Común?, no tanto, pues nadie de mis amigas alguna vez me platicó sentirse igual. Pero verdaderamente siempre pensé que era algo que pasaba y ya.
Con el paso de los años, tuve muchos problemas, desacuerdos y enfados con otras personas, y en la mayoría de las ocasiones coincidía con las fechas previas a mi menstruación. Nunca faltó el comentario, generalmente por parte de un hombre, "ay relájate!, de seguro andas en tus días" o cosas por el estilo.
Esa sensación de no ser yo, de perderme en alguien que yo misma desconocía, fue aumentando con el paso de los años. Quienes me conocen saben que no soy una blanca paloma y tengo mi carácter (y siendo sincera, me gusta cómo soy) pero justo esos días previos a menstruar me desconecto tanto de mí, que no puedo gustarme o caerme bien ni yo misma. Mis reacciones cambian radicalmente en situaciones en las que regularmente hubiese actuado muy distinto. Me agito, me exaspero y me irrito con suma facilidad. Incluso, en los últimos años, tengo pensamientos negativos, ganas de no tener más ganas, de dejarme, de dejar todo…
Siempre he tratado de ser muy responsable con mi salud (sobre todo desde que soy mamá), acudo a mis revisiones ginecológicas con regularidad, invierto en dermatólogos, internistas, y ¿por qué no?, también en mi salud mental. Mi paso por este último cuidado, el de la salud mental, no ha sido fácil. He cambiado de doctores, tratamientos, medicamentos, dosis, intentos de soluciones alternativas, etc. No les voy a mentir, a veces siento que voy en la ruta correcta y otras veces me he sentido perdida. Pero no he claudicado.
En una visita reciente con mi terapeuta, le comenté sobre estos cambios, esta sensación de no ser yo, de salirme de mí por momentos, de tener reacciones que yo misma desconozco, y al final de todo esto, sentir culpa. Sí. Esa sensación de que hiciste todo mal, llorar y arrepentirte por haber actuado así, haber dicho lo que dijiste, incluso haber pensado lo que pensaste. Mi médico me escuchó con mucha atención y desde el inicio de esta conversación supe que él sabía bien de qué le hablaba (pero asumí que me iba a decir lo que todo el mundo te dice: SPM, "síndrome premenstrual". Las personas menstruantes, en general pero no todas, suelen tener diversos síntomas en esos días previos a menstruar: dolores de cabeza, dolor en el vientre, cansancio, por mencionar algunos.
Cuando terminé de platicarle a detalle lo que me pasaba y lo que me preocupaba, además de sentir que simplemente estoy loca, mi médico me contestó con unas palabras que, de cierta forma, me reconfortaron: Padeces TRASTORNO DISFÓRICO PREMENSTRUAL. Y yo atenta pregunté: ¿así le dicen ahora al SPM? Su respuesta fue que NO. Me explicó sobre el trastorno y yo, como buena millenial, al llegar a mi casa, busqué en Google y en resumen, esto encontré:
"El trastorno disfórico premenstrual (TDPM) es una afección en la cual una mujer tiene síntomas de depresión graves, irritabilidad y tensión antes de la menstruación. Los síntomas del TDPM son más intensos que los que se observan con el síndrome premenstrual (SPM).
"El SPM se refiere a una amplia gama de síntomas físicos o emocionales que ocurren con más frecuencia en más o menos de 5 a 11 días antes de que una mujer comience su ciclo menstrual mensual. En la mayoría de los casos, los síntomas cesan cuando, o poco después de que comienza su periodo.
"Causas:
"No se han encontrado las causas del SPM y del TDPM. Es posible que los cambios hormonales que ocurren durante el ciclo menstrual de una mujer intervengan en la causa. Una pequeña cantidad de mujeres se ve afectada por el TDPM durante los años en que tiene periodos menstruales.
"Muchas mujeres con esta afección tienen:
Ansiedad
Depresión mayor
Trastorno afectivo estacional (TAE)".
Me quedé boquiabierta. Por fin, ese sentir, ese "no reconocerme", esa sensación de tristeza extrema, de irritabilidad tiene un "nombre y apellido".
El Trastorno Disfórico Premenstrual es un padecimiento tratable. Existen medicamentos y varias alternativas para sobrellevarlo.
Si alguna vez te has sentido así, primero quiero decirte que NO ESTÁS SOLA. Y en segundo, que acudas con un profesional de la salud orientado a enfermedades mentales. Habla de esto, no lo calles, pues aparentemente hay muchas personas menstruantes allá afuera que lo viven en cada uno de sus ciclos y no tienen la forma de saber qué es y cómo tratarlo.
Como ya lo hemos dicho en este y más espacios: menstruar es un asunto público, de salud y que saber del tema nos concierne a todas, todos y todes.
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