Vivir en el momento presente cada vez es más complicado y, a la vez, deseado. Vivimos tan a la carrera que se nos olvida que somos seres humanos con necesidades fisiológicas esenciales; a mí por lo menos, hay días que se me olvida hasta que tengo que ir al baño y solo me acuerdo cuando ya estoy a dos de literal hacerme pipí en el calzón, no estoy exagerando, pero queremos estar en mil lados a la vez, cumplir roles y expectativas, crear, cambiar, transformar y correr, correr y correr, y estoy segura de que no soy la única que vive así.
No vivir en el ahora nos genera nostalgia acaparadora y ansiedad "marveliana". La primera porque queremos cambiar el pasado, pensamos en el "si hubiera", "¿Qué hubiera pasado si en lugar de hacer esto mejor hubiera hecho aquello?" y entonces nuestra cabeza loca mejor decide hacer las dos en un espacio de tiempo que a duras penas alcanzaba para hacer una de ellas, y la segunda porque vivir en el futuro nos prohibe de disfrutar el presente, queremos controlar lo incontrolable y "perfeccionar" el futuro, y la verdad es que muchas veces si llegamos a controlarlo como si fuéramos superhéroes de Marvel, realmente logramos ver el futuro y sacamos adelante aquello que era completamente improbable.
¿Cómo podemos vivir en el momento presente? ¿Cómo podríamos detenernos un segundo para recapitular, para pensar bien las opciones, para pensar en nuestro bienestar y no solamente en los millones de cosas que tenemos, queremos y necesitamos hacer, aunque sea a costa de cualidades sobrehumanas?
Un gran aliado para realizarlo es la respiración, ¿Qué más presente que la respiración? Y es que, aunque suene de lo mas elemental, a veces hasta eso se nos olvida, respirar, esa acción involuntaria e innata que realizamos millones de veces en un día hay veces que la damos por sentada y la verdad es que no solo nos sirve para seguir viviendo ya que, si no lo hiciéramos, literalmente moriríamos, sino que también nos sirve para relajarnos si lo hacemos de la manera adecuada.
Respiramos todo el tiempo mientras estamos en este plano terrenal y lo hacemos tan automático que poco nos damos cuenta de que lo hacemos. También, es la única función vital del cuerpo que podemos controlar, lo que nos permite fijarnos en ella y jugar con ella. Y cuando digo que es una función vital del cuerpo que podemos controlar me refiero a que podemos contener la respiración para sumergirnos en el agua o realizar exhalaciones largas para inflar un globo, y sin embargo no podemos controlar que tan rápido viaja nuestra sangre por nuestras venas y arterias.
La respiración nos da la magia del momento presente, llevar la atención a ella es estar aquí y ahora. Por eso me gustaría que hoy hiciéramos juntos un ejercicio, cierren lo ojos y fíjense en el aire que entra y sale por su nariz; no lo modifiquen, solo obsérvenlo por un minuto. Durante un día los invito a que sean consientes de su respiración: si es larga, corta, si respiran por la boca o la nariz o si cambia en algún momento del día, este ejercicio les dará mucha paz y hará que se detengas un momento, y paren del ajetreo excesivo en el que vivimos día a día.
Ser consiente del momento presente nos ayuda a disfrutar, vivir y estar, y si a su vez hacemos consciente nuestra respiración nos daremos cuenta de que es algo que funciona a nuestro favor en todo momento: cuando nos enojamos, cuando no nos podemos concentrar, cuando algo nos irrita etc.
Los siguientes tipos de respiración me han ayudado mucho a calmarme y me han permitido estar al cien en el momento que estoy viviendo y, cuando me cacho ansiosa por el futuro, me han ayudado a poder regresar y disfrutar del ahora.
El primer tipo de respiración se llama Respiración 5/5, y para que puedas hacerla, siéntate con la espalda recta, puede ser en una silla o en el piso; inhala en 5 segundos por la nariz y exhala 5 segundos por la nariz. Siente cómo tu cuerpo se va relajando y libera cualquier tensión; realízala por 5 minutos. Cualquier pensamiento externo que llegue a tu mente, deséchalo y regresa a tu respiración; puedes contar en tu mente para mantenerte en el aquí.
El segundo tipo de respiración se llama Respiración 3/6, para que puedas hacerla siéntate con la espalda recta, una mano en el pecho y otra en el estómago. Vas a inhalar en 3 tiempos por la nariz, observando cómo el pecho y estómago se llenan de aire. Llena de aire y vas a exhalar en 6 tiempos, el doble de la inhalación.
Observa cada movimiento de tu cuerpo: cómo te llenas de vida, de presente. Exhalas, suelta el cuerpo y la mente. Realízala por 5 minutos y ve aumentando poco a poco.
Te invito a que lo hagas y más que nada te invito a ponerle de vez en cuando el freno a esa vida tan acelerada que yo sé que todas llevamos pero que si no nos detenemos de vez en cuando, puede traernos más repercusiones negativas que positivas.
Te invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales, en Facebook como vibremospositivo, en Instagram como @jorge_lpz, @vibremos_positivo2020 y @yad.rajamim, escríbenos a jorge@squadracr.com