Cae paso de migrantes por Coahuila
El flujo de migrantes por la Región Centro de Coahuila se redujo a solo uno por ciento este año, con tan solo 912 expatriados atendidos durante 2025, según informó el albergue temporal de autoexiliados en Ciudad Frontera.
El sacerdote Paulo Alfonso Sánchez Valerio, párroco de la iglesia Verbo Encarnado en dicho municipio y titular de la Pastoral Social de la Diócesis de Saltillo, reveló que actualmente solo están manejando el uno por ciento del flujo migratorio que antes tenían.
El templo, ubicado en la colonia La Sierrita, administra el comedor y albergue para migrantes Padre Gerardo Montelongo dentro de sus instalaciones. “El movimiento de migrantes que estamos atendiendo ahorita representa alrededor del uno por ciento de lo que antes manejábamos”, explicó el sacerdote en entrevista.
Detalló que en años anteriores se llegaban a registrar entre 800 y hasta mil 500 migrantes en un solo día, mientras que ahora esa cantidad se distribuye a lo largo de todo el año. El sacerdote compartió este comportamiento recientemente en un foro realizado en Monterrey, donde participaron activistas, sacerdotes, periodistas y especialistas en migración del centro y norte del país.
En ese encuentro, encabezado por el doctor Mario, conductor de un programa especializado en migración del Canal 11, se analizó el destino actual de las personas en contexto de movilidad. “Una de las preguntas constantes era dónde están quedando los migrantes, y sabemos que muchos ya tienen la intención de quedarse y establecerse en el centro del país”, señaló.
Pocos migrantes continúan su éxodo
Indicó que son pocos los migrantes que continúan hacia el norte de Coahuila, y quienes lo hacen se dirigen principalmente a Monterrey o toman rutas hacia Tijuana. Precisó que enero fue el mes con mayor presencia migratoria en la región, con 192 personas atendidas, seguido de marzo con 96 y febrero con 91.
Tras varios meses, el promedio mensual de migrantes en la casa de atención disminuyó a cifras cercanas a 80, llegando incluso a registrarse solo 35 en julio. En lo que va de diciembre, se han recibido 54 migrantes, lo que confirma la tendencia a la baja en el flujo migratorio regional.
A pesar de esta disminución, la Casa del Migrante continúa activa y brindando atención humanitaria de manera permanente. Sánchez Valerio destacó que la casa permanece abierta, incluso cuando la oficina no está en servicio, y que los vecinos avisan cuando llega alguien.
Como ejemplo, relató el caso de un migrante que llegó recientemente con heridas en los pies y signos de agotamiento tras perderse y atravesar el monte, quien fue atendido de inmediato. Actualmente, se hospeda a una persona herida, a quien se le brinda cuidado y acompañamiento durante su recuperación.
La mayoría de los migrantes provienen de Guatemala y Honduras, seguidos por personas de Colombia que mantienen un flujo constante. El número de venezolanos, cubanos y haitianos ha disminuido considerablemente, aunque todavía se registran algunos casos esporádicos. También se han atendido migrantes de países como República Dominicana y Costa Rica, aunque en cifras mínimas y de manera eventual.
El sacerdote reconoció que las actuales reformas y políticas migratorias en México y Estados Unidos han generado un entorno más complejo para la movilidad humana. “Estamos viviendo una etapa difícil por las políticas migratorias que se están manejando en ambos países”, expresó.
Finalmente, agradeció a la ciudadanía y a las organizaciones que apoyan la labor de las casas del migrante, y pidió continuar con la solidaridad y las oraciones. “Seguimos atendiendo indistintamente a ese Cristo migrante, al hermano solo, abatido y desamparado”, concluyó.