AMLO no buscó rescatar AHMSA como aseguró Julio Scherer: Canaco
La quiebra de AHMSA no obedeció a un intento fallido de rescate federal, sino a un conflicto personal entre el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y el empresario Alonso Ancira, lo que derivó en una crisis económica profunda en las regiones Centro y Carbonífera de Coahuila. Así lo consideró el presidente de Canaco Monclova, Oscar Mario Medina Martínez, al rechazar la versión difundida en el libro de Julio Scherer Ibarra Ni Venganza ni Perdón.
El dirigente empresarial afirmó que en la región nunca se observó un plan concreto para evitar el colapso de Altos Hornos de México. Señaló que el cierre fue abrupto y dejó sin sustento a miles de trabajadores, además de impactar severamente a proveedores y pequeños comercios que dependían de la actividad industrial.
Sostuvo que, lejos de existir un programa emergente de apoyo, la Federación permitió que la situación avanzara sin intervención efectiva. Indicó que durante más de tres años no se implementaron estímulos fiscales ni se declararon las regiones afectadas como zonas de desastre económico, pese al deterioro visible del empleo y la economía local.
Señalan abandono institucional y falta de apoyos federales
Medina Martínez expresó que la percepción empresarial fue de abandono. Consideró que el conflicto derivado del caso Agronitrogenados se convirtió en un enfrentamiento político que dejó en segundo plano la estabilidad laboral de miles de familias en Coahuila.
Añadió que cámaras empresariales enviaron oficios y solicitudes formales para exponer la gravedad de la crisis, sin obtener respuesta concreta. Recordó que incluso se gestionaron acercamientos institucionales a través de organismos nacionales, pero no prosperaron audiencias directas con el Ejecutivo federal.
El líder del comercio organizado subrayó que la ausencia de programas emergentes agravó el impacto en la Región Carbonífera, donde la cadena productiva vinculada al acero también sufrió contracciones significativas. La falta de inversión y estímulos, afirmó, profundizó la recesión local.
Proceso judicial y nueva etapa política
Actualmente, el proceso de quiebra de AHMSA se encuentra en manos del Poder Judicial de la Federación, con activos en fase de subasta para cubrir adeudos. Empresarios locales confían en que las resoluciones pendientes permitan una reactivación parcial o nuevas inversiones.
Medina Martínez consideró que el escenario comenzó a cambiar con la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al observarse mayor coordinación con el Gobierno de Coahuila. Señaló que los trabajadores perciben ahora una disposición distinta para dar seguimiento al proceso mercantil.
Finalmente, reiteró que desde la óptica empresarial es incorrecto afirmar que existió un intento real de rescate durante el sexenio anterior. Aseguró que la falta de acciones oportunas permitió que las regiones Centro y Carbonífera enfrentaran una de las crisis económicas más severas de su historia reciente.