Cambios de liderazgo en Minnesota tras tensiones entre agencias por tácticas de control migratorio
El anuncio del zar fronterizo de la Casa Blanca, Tom Homan, de que las redadas migratorias en Minnesota se unificarían bajo el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos ocurrió tras meses de quejas y disputas internas entre agencias sobre cómo llevar a cabo la campaña de deportaciones masivas del presidente Donald Trump.
Desde su creación en 2003, el ICE (siglas en inglés del servicio de inmigración) ha realizado arrestos en las calles mediante una “aplicación específica”. Homan utiliza esa frase repetidamente para describir operaciones minuciosamente diseñadas con blancos específicos e individuales, en contraste con las amplias redadas que se habían vuelto más comunes bajo la dirección de la Patrulla Fronteriza (USBP, por sus siglas en inglés) en Los Ángeles, Chicago, Minnesota y otros lugares.
No está claro cómo las fricciones entre las agencias pudieron haber influido en el cambio de liderazgo. Pero dicho cambio arroja luz sobre cómo las dos agencias principales detrás de la agenda central de deportaciones de Trump han chocado en ocasiones por sus estilos y tácticas.
El cambio llega en un momento en que disminuye el apoyo al ICE entre el público y un número creciente de estadounidenses dice que la agencia se ha vuelto demasiado agresiva. En el Congreso, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) enfrenta cada vez más críticas de los demócratas, que intentan frenar las redadas migratorias.
Si bien declaró que la operación en las Ciudades Gemelas (Minneapolis y Saint Paul) fue un éxito, Homan reconoció el miércoles que fue imperfecta, y agregó que consolidar las operaciones bajo la unidad de operaciones de control y deportación del ICE es una iniciativa para “asegurarnos de que cumplimos las normas”. Trump envió al exdirector interino del ICE a Minnesota la semana pasada para reducir la tensión, luego de que dos ciudadanos estadounidenses fueran asesinados a tiros por agentes federales de inmigración, uno del ICE y el otro de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
“Agilizamos esta operación y establecimos una cadena de mando unificada, para que todos sepan lo que hacen los demás”, manifestó Homan en una conferencia de prensa en Minneapolis. “En las operaciones específicas de control migratorio, acudimos al lugar. Es necesario un plan”.