Defendería incluso a Román si lo secuestrara un gobierno extranjero, dice el diputado Attolini
El diputado Antonio Attolini Murra, reiteró su firme postura en defensa de los principios de soberanía, autodeterminación de los pueblos y no intervención, frente a la escalada de acciones contra Venezuela que se han presentado en días recientes.
Subrayó el legislador morenista, que no hay ley, tribunal ni instancia internacional legítima que pueda ordenar el secuestro de un presidente en funciones.
“Señalar lo contrario es abrir la puerta a la arbitrariedad internacional y sentar precedentes peligrosos para todas las naciones del mundo”, puntualizó.
Advirtió que las acusaciones y acciones impulsadas desde Estados Unidos no están motivadas por la defensa de la democracia, la justicia o la libertad, ni siquiera por un supuesto respaldo genuino a la oposición venezolana.
Añadió que su propósito real radica en el control de recursos estratégicos, especialmente del sector petrolero, y en la instauración de intereses empresariales norteamericanos en la región.
Recordó que al respecto, el boletín oficial de la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, difundió una acusación en el Distrito Sur de Nueva York en la que se señala que entre 2006 y 2008, cuando Nicolás Maduro era ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, habría otorgado pasaportes diplomáticos a narcotraficantes, facilitándoles cobertura para mover dinero desde México hacia Venezuela y fortaleciendo la operación de grupos como el Cártel de Sinaloa y Los Zetas. Ese periodo coincide con los gobiernos de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018) en México, reflejando vínculos transnacionales y preocupaciones que deben abordarse desde la soberanía de cada país.
“Estos señalamientos muestran cómo, bajo el pretexto de justicia, se puede intentar justificar la intervención en la vida interna de otras naciones. Desde Coahuila recordamos que no existen justificaciones legítimas para secuestrar ni capturar a un jefe de Estado fuera de su país”, afirmó.
En ese contexto, estableció una comparación con la política local y precisó que: “He sido claro y lo reitero: sería capaz de defender incluso a Román Cepeda, pese a todas las ilegalidades, abusos y desvíos de recursos que enfrentan procesos ante las instancias mexicanas, frente a cualquier intento de un gobierno extranjero por capturarlo o secuestrarlo fuera de México”.
Sostuvo que la defensa de los principios no es un acto selectivo ni oportunista.
“Los principios existen para sostenerse incluso cuando el personaje es incómodo o impopular. Si solo defendemos la soberanía y la no intervención cuando convienen a nuestros intereses, entonces no estamos hablando de principios, sino de oportunismo”, enfatizó.
Finalmente, reafirmó que la autodeterminación de los pueblos y la no intervención no se negocian, porque defender estos principios hoy por Venezuela es proteger la soberanía de México mañana.