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Las mujeres en Latinoamérica enfrentan barreras adicionales a los hombres en la atención médica, incluidos diagnósticos tardíos oerróneos, además de que sus preocupaciones respecto a la salud a menudo son ignoradas.
“Las mujeres tienen obstáculos adicionales a los hombres cuando interactúan con los sistemas de salud. Generalmente se encargan del cuidado de otros y anteponen a sus familias a la salud de ellas mismas”, lamentó Stephanie Sassman, líder del portafolio de salud de la mujer a nivel global para Genentech/Roche.
Un estudio del Deloitte Health Equity Institute mostró que, en lo que respecta a la atención médica, en Latinoamérica las mujeres pagan 18 por ciento más que los hombres de su propio bolsillo anualmente y que esta brecha se amplía al 20 por ciento cuando se trata de gastos relacionados con la maternidad.
La investigación también revela que por cada dólar que un hombre puede recibir como compensación por su trabajo, una mujer recibe 0.82 dólares, por lo que hay más gasto de bolsillo con una compensación inferior.
Aunado a ello, se encontró también que las mujeres están más propensas a desarrollar enfermedades crónicas como esclerosis múltiple y padecimientos oftalmológicos, así como ciertos tipos de cáncer como el de mama y cervicouterino, que requieren tratamientos más prolongados y, por ende, más costosos.

“Esto se ve reflejado, por ejemplo, en que en los tratamientos de cáncer, 34 por ciento de las mujeres tendrán efectos secundarios severos por el hecho de que ciertos medicamentos no fueron desarrollados para ellas; muchos de esos fármacos son probados enhombres”, señaló Betty Pio, socia de la división de salud y ciencias en la organización Vida de Kearney.
La especialista explicó que también las mujeres gastan 15 mil millones de dólares más al año para cuidar su cáncer, comparado con lo que invierten los hombres que padecen alguna neoplasia.
Además, existen algunos factores que contribuyen a ese gasto, que van más allá de sólo lo biológico, como lo social, que repercute en cómo la mujer enfrenta el cáncer, las expectativas de género y la violencia de género, lo que “tiene un impacto real en cómo la mujer afronta su tratamiento y los recursos que tiene para abordar su enfermedad”.
Recordó que muchas veces las pacientes que tienen cáncer viven a la par con otro tipo de padecimientos crónicos, lo que aumenta las preocupaciones e “impacta en qué tanto se siente motivada la mujer para ir y tener el tratamiento y enfocarse en ella misma”.
A esto se suma que todavía hay muchos médicos especialistas que no están entrenados para apoyar a sus pacientes femeninas en su viaje contra el cáncer y que, en Latinoamérica, las mujeres usualmente asumen el papel de cuidadoras, lo que aumenta su carga financiera y de salud. De ahí la necesidad de promover un enfoque feminista para mitigar los factores económicos que llevan a lasmujeres a abandonar sus tratamientos o, incluso, a ni siquiera llegar a un diagnóstico oportuno.
FALTA DE EQUIDAD EN ESTUDIOS CLÍNICOS
Valentina Sartori, representante del Instituto de Salud McKinsey y del Foro Económico Mundial, presentó el informe Cerrando la brecha en salud de las mujeres, que reveló, entre otras cosas, que ellas experimentan una carga de enfermedad un 25 por ciento mayor que los hombres.
También demuestra que sólo el uno por ciento de las investigaciones e innovaciones médicas que se realizan en Latinoamérica se hacen en mujeres y que pese a que ellas viven más años, tienen una peor salud que los hombres.
El reporte resalta la necesidad de generar una mayor conciencia, un mejor acceso a la atención clínica y más investigaciones sobre la salud femenina además de exhortar a que existan más políticas que atiendan este problema y que apoyen la inclusión de las mujeres en roles de toma de decisiones.
Melissa Juárez, especialista en oncología médica en el Centro de Investigación y Manejo del Cáncer (CIMCA) de Costa Rica, señala que una de las principales barreras para cerrar las brechas de género en atención a la salud es la falta de equidad en estudios clínicos.
En tanto, Flavia Nelson, directora del Centro de Excelencia en Esclerosis Múltiple en la Universidad de Miami, enfatiza la importancia de educar a las pacientes para detectar a tiempo los síntomas de una enfermedad como la esclerosis.
Por su parte, Carolina Sardi, oftalmóloga venezolana, considera que deben reducirse las barreras, especialmente en enfermedades de la visión, pues el 60 por ciento de los casos de ceguera en Latinoamérica son de mujeres. “Hay que concientizarnos del tamizaje, reducir las barreras para llegar al mismo y tener rutas priorizadas para acceder al tratamiento”, remarcó.

RETOS EN LA REGIÓN
Mauricio Santamaría, socio principal de la consultoría Econcept, reconoce que en Latinoamérica la salud es un tema al que la mayoría de los países prestan poca atención.
“La salud algunas veces queda relegada y hay países que lo perciben como un gasto (en lugar de una inversión beneficiosa)”, explicó.
En tanto, Fernando Ruiz, director de política sanitaria para Roche Farma en América Latina, enfatiza en la importancia de la colaboración públicoprivada y los diferentes sectores de la sociedad civil para mejorar la salud de las mujeres en la región, resaltando la necesidad de hablar sobre las brechas de salud entre hombres y mujeres “especialmente en la prevención y las enfermedades crónicas”.
De este modo, el enfoque feminista en atención de salud es clave para reducir la inequidad en Latinoamérica.
Redacción S.N