Guillermo Murra Marroquín asumió el control de Unión Laguna en 2019, el roster que dejaron los Leones de Yucatán tal vez no alcanzaba ni para pelear el título de una liga regional de Primera Fuerza; con jugadores prestados y algunos veteranos se armó un roster y se dio la dirección a Jonathan Aceves, manager debutante que no ha vuelto a dirigir en Liga Mexicana de Beisbol (LMB), y nunca lo ha hecho en la Mexicana del Pacífico. El resultado de aquella temporada fue un récord de 37 ganados y 79 perdidos, en 116 juegos del calendario regular, el más negativo en la historia de este equipo. Después vinieron; Omar Malavé, Óscar Robles, Ramón Orantes, José Molina y José Offerman, este último galardonado como Manager del Año en 2024 por su trabajo al frente de los Conspiradores de Querétaro.
Si hay una plaza en donde urge un título es en la Comarca Lagunera, pero ser campeón es bastante complicado y aparte de hacer un gran trabajo en la oficina y el terreno de juego, se necesita la combinación de varios aspectos, como la salud de los jugadores, un cuerpo técnico integrado por personas conocedoras del beisbol y dispuestas a enseñar, y como el gran complemento, un manager que sea verdadero líder, que entienda las situaciones que viven sus jugadores y que juegue el beisbol justo como nació el Rey de los Deportes, lejos de hacer inventos y con decisiones congruentes, porque las posibilidades de ganar se incrementan en la medida que se dirija con lógica, que las carreras no se busquen a base de jonrones y que el llamado “beisbol pequeño” esté presente, a diferencia de los managers estadounidenses o hechos en aquel beisbol.
Guillermo Murra Marroquín fue muy claro el pasado miércoles, durante la presentación de Fernando Tatis como manager de Unión Laguna para 2026, en sus palabras el presidente de la organización dejó bien claro que Tatis es un manager diferente y que en el de San Pedro de Macorís está la persona que puede cumplir el anhelado sueño de ser campeón. Ojo, ese sueño lo tienen también otras organizaciones que trabajan en la integración de sus planteles, que cuentan con managers experimentados y que con todas sus herramientas a su alcance, buscarán el objetivo que solamente consigue uno de los 20 equipos que integra el circuito de verano. Con todas esas dificultades, si Fernando Tatis logra imprimir su estilo en el roster de Algodoneros, habrá una temporada exitosa y de grandes emociones, pero el título no se puede prometer.
Fernando Tatis fue muy claro al responder la pregunta sobre la Sabermetría, y dijo que era una herramienta útil, pero que él nunca permitirá que a sus equipos los dirija una computadora. El mensaje es contundente porque habla de un equipo en el que van a jugar quienes estén en mejor momento, el lanzador en turno será relevado aunque realice una buena actuación, si en el bullpen hay un brazo que sea mejor opción, de acuerdo al bateador en turno. Con Fernando Tatis al parecer habrá toques de bola, jugadas de bateo y corrido, robos de base, un beisbol agresivo que no dependa del jonrón como sucedió en 2025, cuando Nick Torres mató a los Toros de Tijuana, pero en el segundo play off Benjamín Gil supo contener al “Golden Boy”, para que los Charros de Jalisco, muy cerca de quedar fuera, impusieran su estilo para eliminar a los Algodoneros.
Ronnie Paulino fue anunciado como coach de bateo, Jesús Manso seguirá al frente de los lanzadores y habrá nuevo coach de banca, elegido por Tatis, que hoy “deshoja la margarita” entre dos opciones de su confianza.
Nada se ha dicho sobre Héctor “Venado” Álvarez, Rainer Olmedo y Eder Llamas, entre otros, pero un buen cuerpo técnico es fundamental cuando se aspira al éxito. En los últimos años Unión Laguna lo ha intentado en la misma forma y los resultados han sido similares; hoy la decisión es hacer las cosas de una forma diferente y la lógica indica que los resultados así lo serán, en espera de que esa diferencia sea positiva. Tatis hoy analiza el roster que se tiene y muy pronto tendrá un informe sobre las necesidades del equipo, para proceder a la contratación de los refuerzos que se consideren necesarios.
El regreso de Demond Dues e Isan Díaz es un hecho, mientras que Matt Foster es una posibilidad muy alta. A simple vista se necesita tercera base, luego de la ausencia de Jonathan Villar y el regreso de Drew Lugbauer a Durango; un buen catcher defensivo es muy necesario, así como conocer el destino de Didi Gregorius y Jonathan Schoop, quienes en caso de no regresar, tendrán que ser sustituidos por jugadores de ese nivel, o mejor si es posible. Hasta ahora Unión Laguna, en la era de Guillermo Murra Marroquín, no ha tenido un manager que vea el beisbol como Fernando Tatis. La esperanza de directivos y aficionados es grande, al parecer se tendrán los elementos que requiere un equipo ganador y serio aspirante, pero no olvidar que en la Zona Norte hay otros nueve equipos que también quieren trascender y ya trabajan para conseguirlo.