Se configura como omisión de cuidados no vacunar a menores: PRONNIF
La Procuraduría de las Niñas, los Niños y la Familia advirtió que descuidar la salud de menores de edad, ya sea por no brindar atención médica oportuna, incumplir con el esquema de vacunación o suspender tratamientos, puede configurarse como omisión de cuidados, una falta que en situaciones extremas puede derivar en la separación temporal de los menores de su familia.
La titular de la dependencia, María Teresa Araiza Llaguno, explicó que permitir el avance de una enfermedad por falta de seguimiento médico es uno de los factores que se analizan dentro de este tipo de casos, aunque aclaró que la actuación institucional se centra, en primera instancia, en la prevención y el acompañamiento a las familias: “Buscamos orientar y promover el cuidado responsable antes de llegar a medidas más severas”, indicó.
Añadió que la omisión de cuidados no solo se relaciona con la salud física, sino que también incluye situaciones como la ausencia reiterada a la escuela o dejar a los menores sin supervisión durante periodos prolongados. Durante 2025, señaló, este tipo de reportes representaron más del 30 por ciento de los asuntos atendidos por la Procuraduría.
Araiza Llaguno destacó que los primeros años de vida son decisivos para el desarrollo emocional y físico, por lo que el ambiente familiar y el trato afectivo influyen directamente en el crecimiento de niñas y niños.
En ese sentido, llamó a madres y padres a evitar conflictos frente a los menores y a fortalecer los vínculos afectivos, al señalar que está comprobado que estas prácticas impactan positivamente en su desarrollo y desempeño escolar.
Conforme al protocolo de la PRONNIF, detalló que cuando personal de una institución médica detecta alguna condición de vulnerabilidad en un menor, se activan los mecanismos de reporte y el caso es turnado a la Procuraduría para iniciar el proceso de restitución de derechos.
La funcionaria puntualizó que la separación de menores de su entorno familiar es considerada un recurso de última instancia, ya que previamente se busca orientar, acompañar y fortalecer a las familias para garantizar condiciones seguras. Solo cuando el riesgo persiste o no existe una red de apoyo adecuada se contemplan medidas de resguardo.
Finalmente, Araiza Llaguno subrayó que el bienestar infantil implica un cuidado integral que va más allá de la alimentación o la vivienda, e incluye el acceso oportuno a servicios de salud, el seguimiento médico constante y el cumplimiento del esquema de vacunación, ya que la falta de estos elementos vulnera derechos fundamentales de la niñez.