Supervisa la DSPM Centro de Rehabilitación en Monclova para canalizarle a menores adictos
La inspección realizada a un centro de rehabilitación en Monclova arrojó resultados positivos, al confirmarse que opera de manera adecuada, ordenada y con condiciones óptimas, además de ofrecerse apoyo institucional para canalizar menores con problemas de adicción desde el Ayuntamiento.
La directora de Proximidad y Prevención del Delito de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, Tania Ibarra, informó que la visita al Centro de Fé, Esperanza y Amor tuvo como objetivo evaluar alternativas de atención y dijo que ofreció el apoyo de la dependencia al centro, que recibe a menores con adicciones que son canalizados por el Ayuntamiento.
Explicó que la revisión se realizó en el marco del programa “Aplícate”, el cual atiende a adolescentes de entre 12 y antes de 18 años que presentan conflictos con la ley. Detalló que este programa brinda acompañamiento integral mediante terapias individuales y familiares, sin realizar internamientos forzosos ni resguardos dentro de centros de rehabilitación obligados.
Aclaró que la función de la autoridad municipal es únicamente orientar y apoyar a las familias, siendo los padres quienes deciden, en ejercicio de la guarda y custodia, el tipo de atención que recibirán sus hijos. Señaló que el aseguramiento o internamiento en un centro corresponde exclusivamente a los padres, quienes realizan el traslado y establecen el contacto directo con los responsables de cada institución.
Indicó que la visita permitió constatar que el centro cumple con los lineamientos necesarios para operar correctamente y es una opción para estos casos. Añadió que se ofreció apoyo institucional para que este espacio pueda recibir, de manera voluntaria, a menores con problemas de adicción que sean canalizados por el Ayuntamiento.
Atención preventiva y familiar
Ibarra subrayó que la mayoría de los adolescentes atendidos por la Unidad de Integración Familiar no presentan problemas graves de adicción, sino conductas propias de la etapa adolescente.
Estimó que únicamente alrededor del 10 por ciento de los casos atendidos están relacionados con algún tipo de consumo, generalmente no severo ni que amerite internamiento. Explicó que muchos de los conflictos juveniles están asociados a problemas familiares, falta de atención, carencias afectivas o dificultades de comunicación entre padres e hijos.
Indicó que recientemente se presentó un caso de un adolescente de 15 años internado por decisión directa de sus padres, sin intervención operativa de la autoridad. Reiteró que la Dirección de Proximidad actúa como intermediaria para orientar y acompañar a las familias en la toma de decisiones responsables.
Destacó que estas acciones forman parte de la estrategia impulsada por el alcalde Carlos Villarreal, quien ha fortalecido los programas preventivos dirigidos a adolescentes. La funcionaria señaló que se trabaja de manera coordinada con psicólogos, trabajadores sociales y abogados para brindar atención integral a cada caso.
Canalización y redes de apoyo
Invitó a los padres de familia a participar en la Escuela para Padres, que se realiza una vez al mes, como herramienta para fortalecer la crianza y la comunicación familiar.
Explicó que este espacio busca orientar sobre límites, derechos y obligaciones, evitando conductas permisivas o autoritarias que afectan el desarrollo de los menores. Ibarra destacó que existe coordinación con instancias de salud y atención psicológica para canalizar de inmediato casos de riesgo, como ideación suicida.
Aseguró que el acompañamiento se extiende no solo al menor, sino también a su núcleo familiar, con apoyo permanente de instituciones especializadas.
Finalmente, reiteró que la decisión final sobre el tipo de atención siempre corresponde a los padres, quienes deben informarse, evaluar opciones y elegir lo mejor para sus hijos.