Ven a Chat GPT como amenaza en el sector salud de México
Las aplicaciones de inteligencia artificial son un reto más para el sector salud, que ante la falta de transparencia de datos, están sugiriendo a los usuarios soluciones que en algunas ocasiones pueden ser erróneas, alertaron expertos en transparencia y salud.
“Nuestra amenaza más grande, le decía al menos al pleno del INAI por muchos años, cuando gozaba de oportunidad de decírselo, pero nunca tuve eco. El gran enemigo del acceso a la información pública gubernamental es la inteligencia artificial. El nuevo médico de cabecera se llama ChatGPT, por lo menos en el caso de México, que es el quinto usuario más grande del mundo de esta herramienta.
Es el nuevo instrumento para la automedicación y para tomar decisiones de salud. En ausencia de información de calidad, ChatGPT o las suites de inteligencia artificial van a hacer recomendaciones de menor calidad. Entonces, el gran enemigo del acceso a la información, paradójicamente, es quien resuelve en segundos las preguntas que se tienen”, dijo Eduardo Bohórquez, director ejecutivo de Transparencia Mexicana.
Añadió que el uso de estas plataformas genera la ilusión de transparencia, ya que las personas acceden muy rápido a la información; sin embargo, como las bases de datos son incompletas, poco actualizadas y sin formatos adecuados, los usuarios pueden terminar tomando “terribles” decisiones con un ente que además no está sujeto a responsabilidad.

VER MÁS ¿De qué manera Estados Unidos utiliza la IA en la guerra?
El ejército estadounidense emplea inteligencia artificial para analizar datos, detectar objetivos y acelerar decisiones durante ataques contra IránEn el marco del webinar “¿Cuánto cuesta enfermarnos? La urgencia de transparentar los precios en la atención médica privada”, organizado por la asociación civil Soy Paciente, Adolfo Martínez Valle, catedrático del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud de la UNAM, expuso que actualmente no hay información precisa y actualizada sobre los servicios de salud públicos y privados, lo que deja a los usuarios en desventaja frente a una necesidad básica.
Ejemplificó con los costos de un parto: en el sector público, sin ser derechohabiente, puede costar entre 10 mil y 30 mil pesos, mientras que en el sector privado oscila entre 17 mil y 64 mil pesos. En el caso de una terapia intensiva, el costo en hospitales privados puede ir de 100 mil a 500 mil pesos, mientras que en el sector público no hay datos disponibles.
Agregó que la falta de transparencia impacta directamente en la población, que puede llegar a gastar hasta la mitad de sus ingresos, especialmente en los sectores más vulnerables.

TAMBIÉN LEE Inteligencia Artificial lidera la escasez de talento global en 2026
Apuntó que no hay estudios suficientes sobre costos y precios, y que cuando existen, no se utilizan, cuando lo recomendable es medir sistemáticamente estos factores y generar registros administrativos para mejorar el sector.
Finalmente, Luis Fernando Hernández Lezama, presidente de Soy Paciente, señaló que más del 47% de la población con derecho a servicios públicos está recurriendo a estas instituciones, lo que refleja una mayor presión en el sistema de salud, tanto público como privado, y subraya la necesidad de una mayor rectoría del gobierno para garantizar el derecho a la salud.